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"Mi experiencia con Dios" es un estudio de once semanas de duración, que te ayudará a conocer mejor a Dios. Te brindará herramientas prácticas para tus tiempos personales con Dios  y también incluye tiempos para compartir en grupos. Mi experiencia con Dios te capacitará para buscar, encontrar y hacer la voluntad de Dios. Te esperamos en la sesión de información.

No hay necesidad de caminar solos

| por Iglesia Lakewood

Tuesday, October 16, 2018
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Muchos de nosotros, cuando éramos niños, anhelábamos ser adultos e independientes; poder por fin hacer lo que quisiéramos sin que nadie nos restringiera. Más temprano que tarde, llegó ese momento. Poco a poco comenzamos a enfrentar desafíos, presiones y responsabilidades importantes que asumir. Al pasar el tiempo, empezamos a caminar tratando de balancear cada aspecto de nuestras vidas, y nos encontramos con que las exigencias son mayores a cada paso que damos.

La buena noticia es que no tenemos que caminar solos. La Biblia nos anima a reunirnos con otras personas que comparten nuestra fe, a caminar juntos, a animarnos, a ayudarnos, a aconsejarnos unos a otros y a amarnos. Pero, ¿Cómo debemos hacer esto? La Biblia también nos provee de ejemplos. En esta oportunidad tomaremos sólo dos de ellos.

El primer ejemplo es el de una mujer, Rut. El segundo ejemplo, es el de un grupo de amigos que decidieron hacer lo impensable para lograr la sanidad de uno de ellos.

Comencemos por Rut, ella tenía una suegra llamada Noemí. Noemí era viuda, y tenía dos hijos. De repente fallecen los dos hijos, y Rut siendo joven se convierte en viuda. Ella podía haber regresado a su familia, pero viendo que Noemí no tenía a nadie, decidió quedarse con ella. La historia se narra en el libro de Rut en la Biblia. Rut trabajó para sostener a Noemí, la trató con respeto, con amor y el Señor la recompensó. Noemí sola, a lo mejor, habría fallecido en medio de su tristeza, pero con Rut su destino cambió. Entre las dos no solo se levantaron, sino que vivieron una vida que dejó gran legado. Obed el hijo de Rut llegó a ser el abuelo del Rey David. Además, su nombre se encuentra en el linaje de Jesucristo.

La otra historia, la encontramos en el evangelio de Marcos. Allí se narra el relato de un hombre paralitico que no tenía esperanza. Sin embargo, contaba con unos amigos llenos de fe y determinación que establecieron la diferencia. Al escuchar que Jesús estaba en una casa cercana, decidieron llevar a su amigo. No era posible entrar a la casa, esta estaba muy llena. Pero, para unos amigos determinados, eso no era un impedimento. Subieron al techo, abrieron un agujero e hicieron descender a su amigo impedido físicamente en una camilla. El resultado no se hizo esperar, Jesús lo sanó. El hombre pudo haber muerto como nació, paralitico, pero no estaba solo. Tenía amigos que lo apoyaron y que creyeron en un milagro.

Este sábado a las 9AM, tienes la oportunidad de conocer y reunirte con mujeres como Rut y con hombres que serán capaces de romper unos cuantos techos con tal de ayudarte a levantar tu animo.

Ven a un #CafeEntreAmigas o #EntreHombres, y experimenta lo que es ser parte de una familia de fe.

Separados somos débiles, pero juntos, somos fuertes. Después de todo, ¿Si Dios es con nosotros, quién contra nosotros?